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Una Comunidad de Bienes es un tipo de sociedad que se establece entre dos o más personas que comparten bienes o derechos. Son socios comuneros que administran ese patrimonio a partes iguales (o no) y como personas físicas.

Es decir, que todos los participantes o integrantes son autónomos explotando un negocio común. Teniendo que presentar igualmente sus trimestres de IVA, como cualquier otro autónomo.

Además de satisfacer el IRPF en sus declaraciones de Renta. En ese caso ¿por qué constituir la Comunidad de Bienes? Normalmente por dos supuestos; cuando ya se tiene algún bien en común y cuando se va a tener.

Por ejemplo, tras heredar alguna vivienda destinada al alquiler o una empresa en funcionamiento entre dos o más personas.

Cómo se constituye y cuáles son sus ventajas

Para crear una Comunidad de Bienes hay que formalizar un contrato privado con información personal y profesional. Por un lado, DNI y datos personales. Además de un nombre para la Comunidad, así como los datos fiscales.

Por otro lado, hay que dejar constancia del tipo de actividad, de lo que aporta cada comunero y del porcentaje en el que participan. A esos se añaden otras cláusulas formales y que establecen las partes por consenso.

Y, finalmente, cómo se va a administrar o el mecanismo a llevar en la Comunidad.

Esto se firma entre todos los comuneros y listo. Aunque en el caso de tener bienes inmuebles y otro tipo de derechos reales sobre algún bien, se deberían hacer escrituras públicas.

Ventajas de tener una Comunidad de bienes

Existen dos ventajas principales por las que los autónomos prefieres formalizar este tipo de sociedad. La primera es por el tipo de trámites necesarios. Ya que son mucho menores y más simples o sencillos que en otros tipo de sociedades.

Esto agiliza mucho la constitución y también reduce su coste. Prácticamente, se puede poner en marcha de un día para otro, sin demasiadas complicaciones.

Y la segunda es que no hay un requisito mínimo del que partir. Ni tampoco la obligatoriedad de aportar algún capital, como en el caso de las sociedades anónimas, limitadas y otros formatos.

Por eso este formato es también apto para emprendedores o autónomos que acaban de salir al mercado laboral. Aunque no dispongan de ningún patrimonio. Siempre que tengan la intención de compartir esas responsabilidades con otros profesionales.

Solo cabe destacar que, al igual que pasa con cualquier autónomo, un comunero también tiene responsabilidad ilimitada. Por lo que a ese respecto no habría diferencia entre ir por libre o tener una Comunidad de Bienes.

Si te queda cualquier duda o no sabes si te conviene o no esta opción Llámanos o contacta con nosotros . Estudiaremos tu caso y si te conviene o no una Comunidad de Bienes ¡nos encantará poder ayudarte!  Somos tus Asesores