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Conseguir que nuestra empresa crezca de forma continuada no es nada fácil. En primer lugar, porque existe una capacidad máxima asumible en relación con los recursos de que disponemos, tanto personales como materiales.

Y por otro lado, porque la ampliación de dichos recursos debe estar siempre debidamente justificada.

De esta forma, sabremos si podemos asumir los gastos que supone ese crecimiento y tendremos datos claros sobre el tiempo que nos llevará amortizarlos. Así como un resultado en beneficios estimado, lo más real posible. Pero ¿cómo se hace eso?

Capacidades y estimaciones laborales

Cuando hablamos de recursos personales o de número de empleados, tenemos que valorar un trabajo efectivo que corresponda a las horas de sus contratos.

De esta forma, para justificar una nueva contratación, debemos estimar las tareas asociadas a su puesto y la cantidad que nos reportarían esas tareas. A esos ingresos les restaríamos el salario correspondiente, los seguros sociales y el resto de gastos generados por el empleado.

Toda esta operación debe darnos un resultado positivo de al menos 500 €. Es decir, si contratar a una persona más no supone un beneficio de neto mínimo de 500 €, ese puesto no es rentable.

Aun así, es posible que estemos desbordados de trabajo y necesitemos soluciones que agilicen los procesos. Porque, cuanto más ágil sea la gestión, más competitiva será la empresa y más capacidad de crecimiento tendrá.

¿Son tus empleados productivos o no?

Es normal que en las microempresas no haya estándares de trabajo o documentos que apliquen a los desarrollos de cada puesto de forma óptima. Y es que, con tan pocos empleados, a veces el trabajo se deja al buen hacer de las personas y a sus propias capacidades.

Esto no siempre sale bien y a veces se traduce en tiempo perdido o trabajo poco eficiente, ya que depende de la disciplina y metodología de cada individuo.

Dentro de las opciones para paliar estos comportamientos está la descripción del puesto; un documento que contiene todas las tareas que, dentro del organigrama empresarial, le corresponden a cada sujeto. Éste debe ser los más preciso posible.

Y a esta documentación se le puede añadir otra con carácter formativo, que recoja todas las ocupaciones y en las que se incluya el nivel de autonomía que el empleado ha alcanzado para cada una de ellas.

Estandarización y digitalización para crecer

Una vez sabes en qué punto de rendimiento se encuentran tus empleados, es momento de crear esos estándares de trabajo. Hablamos de procedimientos generales a los que todos tengan acceso y que puedan recurrir en cualquier momento.

Dichos procedimientos recogerán esas reglas internas de la empresa necesarias para desarrollar cualquier tarea. Porque una cosa es que cada individuo tenga un “modo” de hacer las cosas y otra muy distinta es que se hagan al “modo” en que la política de la empresa lo quiere.

Esto te ayudará también a acortar los periodos de aprendizaje cuando hay nuevas incorporaciones a la plantilla.

Y lo siguiente que te ayudará a crecer es la digitalización y la inversión en nuevos programas que agilicen el trabajo humano y te permitan obtener más rendimiento con el mismo personal.

Para esto existen diferentes ayudas y subvenciones a las que puedes optar para hacer crecer tu negocio. Pero, si necesitas asesoramiento, llámanos o contacta con nosotros. para consultarnos tus dudas y te ayudaremos con tu plan de negocio. Pide presupuesto sin compromiso.