Lanzarse a la aventura de montar tu propia empresa es algo excepcional, apasionante, una locura sana y muy motivador. Cuando emprendemos un nuevo negocio lo que prima es la ilusión, las ganas y la felicidad de hacer lo que realmente quieres hacer.
Pero, ¿Sabes qué tipo de empresa necesitas? Porque no es lo mismo que seas tu solo y no necesites contratar a nadie, que tengas pensado empezar con una plantilla de 10 personas en tu equipo, o que vayas a hacerlo con algún socio.
Pros y contras que debes valorar
Esta semana queremos explicarte en qué consiste cada modalidad para que, antes de lanzarte a esta aventura, tengas más o menos claro qué tipo de empresa necesitas.
Autónomo:
Es lo más común en España. La persona física realiza la actividad (por ejemplo, un fotógrafo, un pintor, un interiorista…).
Pros: No se necesita de un capital inicial, por lo que los costes pueden ser menores también, además la regulación es bastante fácil.
Contras: Los impuestos son mayores si hay ingresos altos y la responsabilidad recae al 100% sobre la persona autónoma.
Sociedad Limitada SL
Una Sociedad SL es la que se compone por socios.
Pros: Las personas que integran la SL no responden de las deudas sociales, y no tienen responsabilidad subsidiaria.
Contras: Se necesitan 3.000 euros para empezar, tiene mucha más burocracia y la gestión de la misma depende de órganos que se tienen que crear (administrador único, consejo de administración, etc).
Sociedad Anónima:
Este modelo tiene muchos adeptos. Su capital se divide en acciones y los accionistas no responden con su patrimonio personal. Una gran diferencia con respecto a la SL es que, en este tipo de sociedades, se puede atraer capital externo.
Contra: La burocracia. Conlleva muchos trámites y requisitos.
Cooperativa
Consiste en un grupo de personas que se han juntado para formar una organización y así poder desarrollar una actividad empresarial con un modelo democrático.
Las responsabilidades de los socios son únicamente con respecto a su aportación, y serán los estatutos los que establezcan los límites, derechos y obligaciones de cada socio.
Como ves, hay distintos tipos de empresas. Estos son los más comunes, sin embargo, también existe la Sociedad comanditaria, la colectiva o la de bienes. Si quieres saber más, no dudes en llamarnos o contactar con nosotros para que te asesoremos y estudiemos tu caso personalmente.




