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Actualmente hay tres opciones principales para jubilar a tus empleados. Todas ellas con diversos requisitos que deben cumplirse y con un importe mensual resultante.

Por eso, además de la pensión no contributiva (que ahora es de 402,8 €), existen las fórmulas siguientes.

  • La jubilación ordinaria, según sea a los 65 o 67 años.
  • La anticipada, que podría pedirse entre 2 y 4 años antes.
  • La parcial, una nueva fórmula que combina parte del salario con otro tanto de pensión.

La jubilación ordinaria

Es la modalidad de jubilación más conocida. Puedes consultar sus detalles en los artículos 204 y 205 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS).

Los requisitos que deben cumplir tus empleados para solicitarla son los siguientes.

  • Tener al menos 15 años cotizados, 2 de ellos tendrán que haber sido durante los 15 previos a la fecha de jubilación.
  • El máximo son 36 años de alta, por lo que, si el trabajador reúne menos, no percibirá el 100 % de la pensión correspondiente.
  • Se tendrán en cuenta solo 24 años para calcular la base reguladora correspondiente.
  • La edad ordinaria serán los 65 años, si se han cotizado más de 37 años y 3 meses y 66 años en caso contrario.

A partir del 2027 las cantidades cambian, hasta entonces las variaciones serán progresivas. Para esas fechas serán necesarios más 38 años y 6 meses cotizados para jubilarse a los 65.

Pero si la cantidad es inferior, habrá que esperar hasta los 67 para descansar por fin. Las excepciones a estos requisitos serán para mutualistas o según la disposición transitoria que aplique.

Jubilación anticipada o el tipo de despido a aplicar

Este tipo de jubilación se puede consultar en el artículo 207 de la LGSS. Y se podría aplicar a partir de los 61 años, es decir, 4 años antes de la fecha oficial de jubilación como máximo.

Los requisitos que debe cumplir el trabajador serían los siguientes.

  • Estar dentro de un despido colectivo o despido objetivo (por causas económicas, de producción, técnicas, etc).
  • Que la extinción de su contrato se produzca por resolución judicial durante un concurso de acreedores.
  • Que el empresario adquiera una condición de incapacidad, muera o se jubile. Pero solo si no hay continuidad para el negocio por parte de otra u otras personas.
  • Si el contrato se cancela por fuerza mayor y esta es constatada por la autoridad laboral.

Es la opción más complicada para las empresas, ya que los tribunales se niegan a ampliar las opciones para ejecutarla.

Y cuando se produce jubilación anticipada por despido, hay que acreditar que el trabajador ha percibido toda la indemnización correspondiente. Aunque este pago se puede fraccionar.

La jubilación anticipada a petición del trabajador

En este caso se permite a los trabajadores que se jubilen hasta dos años antes de la edad correspondiente. Pero deben cumplir ciertos requisitos.

  • Tienen que haber cotizado 33 años como mínimo y tener una antigüedad en la empresa de al menos 6 años a jornada completa.
  • La empresa debe contratar a otra persona como su relevo, con el tipo de contrato a tal efecto.
  • La jornada pasaría a ser de entre el 25 y el 75 % del total.
  • Podrán solicitarla a partir de los 62 años los trabajadores que hayan cotizado 35 años y 3 meses o más.

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