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Las auditorías internas o externas son ejercicios que generan tensión en las empresas. Sin embargo, pueden ser muy útiles para mejorar las operaciones y procesos de la compañía.

En concreto, las auditorías internas sirven para comprobar la eficiencia de un departamento. También para localizar posibles problemas o errores. Pero sobre todo para reconocer los puntos débiles y enfocar las posibles mejoras.

¿Qué es lo que busca una auditoría interna?

Siempre depende de a qué departamento vaya dirigida la auditoría. Aun así, los profesionales que la llevan a cabo, tratan de comprobar que en la empresa se cumplan los estándares establecidos.

Un exceso de stock, tareas duplicadas o sobre costes, son enemigos peligrosos que, en ocasiones, escapan a las rutinas diarias. Porque a veces, las tareas cotidianas no van más allá de lo puntualmente necesario.

Es por eso que es tan necesario llevar a cabo una auditoría de forma periódica. Siempre que ésta la realicen profesionales preparados y acostumbrados a este tipo de gestiones.

Por eso es importante contar con una asesoría de confianza y que nos ayude a crecer y a mejorar en el ámbito interno. Porque todas las empresas, de cualquier tamaño, deben aspirar a mejorar y a crecer.

Tanto si reducen sus costes internos, como si aumentan sus ventas.

Tareas comunes que se realizan en las auditorías

Lo normal es que, el auditor que va a revisar un departamento en cuestión de nuestra compañía, se centre en diversas tareas. Por ejemplo, la información económica de que se dispone.

Puede escoger una materia prima que se ha comprado y seguir su trayectoria mientras se transforma en otra o se manipula y se vende. Albaranes, facturas, precios de compra, costes y precios de venta.

Todo debería estar documentado y claro. De esta forma se facilita la toma de decisiones. ¿Deberíamos comprar más barato? ¿Tenemos que centrarnos en una reducción de costes? ¿Los precios de las facturas no casan con los albaranes valorados?

Cuanto más grande es una entidad, más posibilidades hay de que se cometan errores o se pierdan oportunidades. Y aquí es donde una auditoría puede ser tremendamente útil y funcional.

Una auditoría interna también puede ser un entrenamiento

Las auditorías internas ayudan a descubrir posibles conflictos. Y eso es algo muy útil de cara a las posibles inspecciones externas. Porque no podemos olvidar que, lo más parecido a una auditoría externa, es posiblemente una inspección de Hacienda.

Y en este tipo de actividades no debemos cometer errores, a no ser que queramos asumir las consecuencias.

No obstante, si tienes cualquier duda o necesitas asesores de confianza para que tu negocio crezca, contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte. Ya sea con auditorías internas o con otras gestiones contables. ¡Te esperamos!